miércoles, 28 de julio de 2010

V

No te puedes imaginar cuanto te echo de menos. Simplemente, no puedes.

domingo, 25 de julio de 2010

V

 Nunca habia conectado asi con alguien.




http://www.youtube.com/watch?v=HQuWaegFz-w

sábado, 17 de julio de 2010

Mañana me voy a mi sitio favorito en el mundo entero.





No sé qué me pasa. Te echaré de menos.

lunes, 14 de junio de 2010

Estaba mirando por la ventana mientras fregaba los platos y sentía como la espuma del lavavajillas se deslizaba por sus brazos y sus manos y caía chorreando en dirección al desagüe. En realidad, aunque miraba a través del cristal liso y transparente, no miraba nada. Sólo pensaba en su suerte, o en su no-suerte, para ser más exactos.

Cuántas cosas había perdido y cuántos sacrificios había hecho. ¿Para qué?, se preguntaba mientras enjabonaba los vasos sucios, ¿para qué?

Sabía para qué, para intentar conseguir el bien más ansiado por los hombres, para trazar un camino que no pudiera borrarse, para ser recordad por alguien, querida, apreciada, valorada. En definitva, para ser alguien.
Pero ahora... ahora ya no tenía fuerzas para más. No.

domingo, 30 de mayo de 2010

No debes soñar.

Soñar perjudica gravemente su salud y la de los que le rodean.

lunes, 24 de mayo de 2010

Tercera persona.


Leyendo lo que escribió anoche mientras el pánica la invadía se ha dado cuenta de su error. De su gran, gran error.

El error que cometió fue que creyó ver una oportunidad donde no había nada, ni siquiera aire. En el vacío no puede haber nada, lo sabe desde hace años. En el vacío sólo hay luz.

Ahora que lo entiende, se siente miserable. Y niña, muy niña comparada con todos.

domingo, 23 de mayo de 2010

Atrapada.

Respiración agitada. Otra vez no. OTRA VEZ NO.

Me mareo, otra vez. La sangre huye del cerebro, se me seca la boca y tengo miedo. Miedomiedomiedo. Mucho.

No sé por qué, ésto no tendría que estar pasando. Lo prometí, por encima de todo. Lo prometí, joder, lo juré. Nadie entraría aquí otra vez. Nadie. Varios han estado a punto de conseguirlo y no puedo permitirlo. No puedo permitirlo porque voy a hacerme daño.

Joder. Y ella... ella es como él, y yo no. O sí, pero no puedo competir en esa liga, no estoy a la altura. No puedo seguir así, pero mi corazón (y, para qué negarlo, también una parte de mi cerebro) se empeña en pensar y afirmar tan rotundamente como si fuera una verdad universal que yo sería feliz así. Feliz, al fin.

Y sé que éso no pasará, nunca. Porque ésto no es una película, no es un libro, no es una serie... no es ficción. Ésto es la vida real, lo tomas o lo dejas. No puedo hacer nada de las dos cosas, pero sé que si pierdo esta oportunidad me voy a arrepentir y mucho.

Pero, ¿y si no la pierdo? Nada va a ser como quiero que sea, nada. Sé lo que va a pasar, algo muy diferente a lo que en realidad deseo que pase. Un hola y adiós muy buenas.

¡Y yo no quiero que eso pase! ¡NO QUIERO!