viernes, 9 de abril de 2010

Estoy jugando con fuego y me voy a quemar.




Un abrasador sentimiento está preparándose para entrar en mi corazón y no salir. Esa sensación antaño tan conocida y ahora olvidada está a punto de aferrarse a mi corazón y no soltarlo bajo ningún concepto hasta dentro de un tiempo, cuando el sufrimiento haya hecho mella en mí de nuevo. Cuando no pueda dormir, ni comer, ni hacer cualquier cosa que no sea pensar en esa sensación, en esas emociones... y en el causante.
Cuando todo eso pase, tal vez mi razón gane a mi corazón y me vea obligada a aislarme para tratar de olvidar todo. Cuando la más ligera brisa me traiga su olor desconocido, cuando el más ligero parecido que vea en alguien haga que mi corazón se acelere, cuando las lágrimas caigan y caigan sin descanso. Como antes.
Entonces me aferraré a la vida con todas mis fuerzas porque perder una batalla no es perder la guerra.

sábado, 3 de abril de 2010

Es la primera vez que me echo a llorar en medio de la calle.

Ésto nunca debería haber empezado porque iba a acabar mal. Han pasado horas y todo está mal y seguirá estando así.
La impotencia me supera, se abate frente a mí y me rodea dejándome ciega.

Nunca debí hacerme ilusiones, y lo peor de todo es que lo sabía. Sabía cómo iba a terminar ésto. MAL.
Como siempre.

Lo mejor de todo son las promesas incumplidas de la persona en la que más confiaba estos últimos meses.
No puedo más.

martes, 23 de marzo de 2010

LLENO, LLENAS, LLENA

Tengo que encontrar algo que me llene. Ese es el presentimiento que he tenido hace escasos minutos y creo firmemente que es correcto. Si encuentro algo que me llene seré feliz de nuevo y ya tengo una idea bastante aproximada de lo que puede ser ese algo.
Veamos, la imaginación siempre me ha llenado, siempre me ha ayudado y siempre me ha distraído de los problemas que se cernían sobre mí, pero últimamente se me había ido un poco de las manos. Ahora que ya sé lo que tengo que hacer, sólo debo volver a controlarla igual que lo hacía antes y usarla para mi propio beneficio.
Y ya está. Escribiré otra vez. En realidad, nunca dejé de imaginar textos, pero nunca los pasé al papel.
Ya es hora de convertir los sueños en realidad.
Por una vez.

http://www.youtube.com/watch?v=EZkJl6PhO1g

jueves, 18 de marzo de 2010

Respuesta: No.

domingo, 14 de marzo de 2010

¿Voy a conseguirlo?

Sigo esperando una respuesta. Algo que me dé estabilidad y que me indique que estoy avanzando en la dirección correcta. Necesito una señal.
Oh, de repenete creo en el destino y en las señales. Vaya, ésto no me lo esperaba, pero estoy tan desesperada que me arrojaría a un barranco si supiera que eso va a mejorar mi vida. Si supiera con certeza que todo va a salir bien, no me quejaría. Si supiera que ahora sí, estaría contenta siempre. Pero no lo sé. No lo sé y eso es lo que me llena de angustia y, ¿qué hago? escribir sobre mi impotencia y mi desconocimiento porque no puedo hacer otra cosa, ni sé cómo.
Me gustaría saber qué hacer y no ir dando palos de ciego para acabar en el mismo sitio del que he partido o en un sitio aún peor.
Si tan sólo...
Ya empiezo otra vez. Ésto es un no parar de pedir señales a algo inexistente, de autoconvencerme de que éste es el camino correcto, de pensar en que el destino está por fin de mi lado, de creer en él. Y digo yo, cuando intento pensar fríamente, ¿para qué? ¿voy a conseguir algo? ¿de verdad voy a hacerlo? ¿podré? ¿podrá?
Tantas preguntas y no tengo respuesta para ninguna. Lo único que tengo es miedo.

sábado, 13 de marzo de 2010

Quiero que ésto salga bien. Por favor. Sólo pido eso. Sólo pido un poco de estabilidad y amor.
No es tan difícil, el amor abunda en el mundo y lo único que yo quiero es un poco de ese amor que vaga por la atmósfera sin pertenecer a nadie. Sólo eso.
Por favor, ya no sé como pedírtelo. Lo único que pido es que esta historia salga bien, que tengamos dos, uno ella y otro yo; y ya está. Lo único que quiero es sonreír de verdad y ser feliz. ¿Acaso es eso tan raro? ¿Acaso es eso tan difícil? ¿Si necesito amor para ser feliz no debería poder encontrarlo?
No creo que esté destinada a la infelicidad; ni siquiera sé si el destino existe, pero me niego a quedarme de brazos cruzados. Voy a hacer todo lo posible, voy a centrarme en eso, pero sin olvidarme del resto de cosas importantes, voy a intentar ganar. Y es eso lo que pido, ganar. Ganar por una vez en la vida, estar sin rencores, distancias, discusiones y mentiras. Ganar algo bueno y no algo malo como de costumbre. Ganar a alguien.
Solamente pido eso.  ¿O es que yo no tengo derecho a ser feliz? ¿Es eso? ¿Vas a negarme la felicidad?
¡CONTÉSTAME! ¿VAS A HACERLO?
No soy la mejor, pero tampoco la peor. Todas las personas tenemos derecho a una taza de felicidad a lo largo de nuestra vida, y mi taza apenas está a la mitad. Únicamente pido algo apacible. Ni siquiera tiene por qué ser fácil. Puede doler, puede doler todo lo que quiera si yo, pese a ese dolor, soy feliz. Resistiré. Resistiré el dolor, la ansiedad y el llanto si me prometes que hay una meta. Una meta en la que yo, por una vez, gane.
Prométemelo. Prométeme que llegaré por el camino que estoy a punto de empezar, por favor. Necesito tener certeza de que estoy haciendo lo correcto, de que voy a llegar a buen puerto.
Prométeme que gracias a ésto voy a ser feliz porque ya no aguanto más.
Por favor, prométemelo...

domingo, 31 de enero de 2010

Sueños para comer.

Necesito alimentarme. Todos necesitamos alimentarnos, pero mientras que la gente se alimenta de comida, yo he dejado la comida a un lado y lo único que pasa por mi garganta son sueños y más sueños y más sueños... y recuerdos que son como una lija por mi esófago.
Y más sueños... que nunca se cumplirán.